
El Informe Ardán 2009, elaborado por Zona Franca, revela que, en los seis años analizados (2002-2007), el sector que más ha incrementado su peso en la economía gallega ha sido Información y Conocimiento, con un incremento de 42,61%. Este dato resulta especialmente positivo ya que según los expertos económicos, son este tipo de sectores los que abren el camino hacia una economía sostenible. Dentro de ellos, las Tics constituyen uno de los principales motores del cambio en la economía moderna. Las Tics mejoran la información, impulsan la innovación, incrementan la productividad y además son facilitadoras del conocimiento. La tendencia en Galicia se puede atribuir fundamentalmente al peso de este sector en las comarcas de Vigo (53,49% de variación en el ranking de sectores, pasando del decimosexto en 2002 puesto al séptimo en 2007) y Coruña (45,88% pasando del octavo al sexto puesto en el mismo periodo), mientras que los sectores más tradicionales son los que más han reducido su peso (pesca -25,33%, piedra -23,34%, naval -20,01% y agroalimentario -14,99%). A pesar de este aspecto positivo, el peso específico de este sistema productivo sigue siendo bajo en el conjunto de la economía gallega, aunque sí supone una tendencia importante y muy esperanzadora.
Además, el resto de los sectores también apuestan por medidas innovadoras, ya que, en Galicia, las empresas se enfrentan a la crisis incrementando sus esfuerzos en I+D+i. Sobre una muestra aleatoria de 332 empresas encuestadas (excluidas microempresas), la inversión en Investigación y Desarrollo e Innovación alcanzó en el ejercicio de 2008 un 2% de las ventas totales, cifra que se sitúa por encima del 1,6% invertido por las 35 empresas más importantes del IBEX y por encima de la media española que es de un 0,9%. Esta cifra está próxima a la declarada en I+D+i por las empresas de la UE que se eleva a un 2,15% de inversión sobre las ventas totales. Es de reseñar que ese 2% de gasto en Investigación y Desarrollo e Innovación contribuyó, en el mismo grupo de empresas encuestadas, a un incremento de sus ventas en un 5% sobre el total del ejercicio anterior.
Dentro de esta tendencia que apuesta por la innovación en la gestión empresarial como herramienta de competitividad, que cada vez está más extendida en la filosofía de trabajo en la economía en Galicia, es de destacar en esta encuesta realizada a 332 empresas gallegas en el período febrero-mayo 2009, que la mitad de las empresas gallegas posee algún tipo de certificación de calidad y un cuarto de ellas alguna certificación medioambiental. Industria auxiliar, Automoción, y Madera y Muebles son los sectores que más certificaciones aportan tanto en calidad como en medioambiente. Según el informe de competitividad Ardán, el 54% de las empresas encuestadas declararon disponer de certificación de calidad y un 24,70% afirmó poseer algún sistema de evaluación medioambiental. Los procesos de mejora continua en la calidad repercuten positivamente en crear elementos diferenciadores para la empresa y en la consecución de ventajas competitivas. Si además la empresa garantiza el cumplimiento de ciertos estándares en cuanto a la calidad, estos elementos diferenciadores se ven potenciados por un incremento en el valor de la imagen de la empresa y una mayor facilidad de acceso a determinados mercados. Relación entre las empresas certificadas y su grado de internacionalización (Pág. 306, 8º párrafo).
Al mismo tiempo, resulta alentador que los empresarios gallegos se encuentren entre los más emprendedores de Europa. Según el informe Ardán 2009 de Zona Franca, Galicia presenta un Tasa de Actividad Emprendedora superior a la media nacional y Europea. Durante el año 2008 Galicia presentó una Tasa de Actividad Emprendedora de 7,5 puntos, una tasa superior a la española (7,0) e incluso 2,5 puntos por encima de la media de Alemania, Francia, Holanda, Italia y Reino Unido. Esta Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) es una medida establecida por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), un proyecto a escala mundial que estudia el dinamismo empresarial en diferentes países y regiones. Desde 2005, tanto Galicia como España han mantenido un comportamiento emprendedor mucho más acusado que el de la UE-5. Destaca el gran avance experimentado por la actividad emprendedora en Galicia en el año 2007, que permitió eliminar los 1,4 puntos porcentuales que le sacaba la TEA (Tasa de Actividad Emprendedora) de España en el año 2006 y llegando en 2007 a situarse 2,9 puntos por encima de la media de la UE-5 (Alemania, Francia, Holanda, Italia y Reino Unido).